QUIERO LEER UNA ENTRADA AL AZAR

26 feb. 2010

¿Están muriendo los libros?

Lo confieso: me estoy convirtiendo en una apasionada del mundo digital. ¡Quién me lo iba a decir a mí! En cuanto salió el libro digital allí fui a conseguirme uno. Pensé: ¡qué genial poder cargar con todos mis libros y documentos sin tener que "cargar" literalmente con ellos! ¡qué maravilloso leer todo lo que quiera sin que haya que matar árboles! Así que quizás sea yo una de las culpables de que los libros en su formato tradicional, en papel, se vayan muriendo.


Tengo claro que los libros en sí no van a morir, simplemente van a cambiar de formato. Ahora bien: eso sucederá con los que empiecen a publicarse a partir de ahora en digital, pero ¿qué pasará con los que ya tenemos? ¿los tiraremos a la hoguera como hacían en los tiempos de El Quijote? ¿los dejaremos en la estantería acumulando polvo, como un recuerdo del pasado, para que cuando nos hagamos viejos lleguen nuestros nietos a tirarlos despiadamente a la basura?


Yo, una declarada amante de los libros, confieso que desde que tengo el digital no he vuelto a comprar uno en papel, al menos uno nuevo. Sin embargo, como firme defensora del movimiento "usa lo usado", no puedo evitar entrar en toda tienda de segunda mano que me sale al paso, especialmente si tiene ese olor rancio a papel manoseado... um, me encanta.


Por eso, el otro día estos huesitos terminaron en Hipercómic, un negocio añoso de Jerónima Llorente y el paraíso de los nostálgicos del cómic de los 60 a los 80 (si te consideras miembro de este colectivo, no dejes de ir).  Después de pagar mi libro de fotos antiguas de Madrid, mantuve una larga charla con José Luis, su dueño, quien me dijo que ahora prácticamente vende todo por Internet, que hace cinco años no daban abasto entre cinco para atender la tienda y que ya sólo van a comprar libros los nostálgicos. Hablamos también de los cambios en los hábitos de lectura: que los niños ya no leen tebeos, que la literatura de western junto con la rosa ya no se vende porque poco a poco esos lectores se van muriendo. ¡Algo impensable hace pocos años! Corín Tellado, una clásica que ha vendido millones de ejemplares, ¿ya no se vende?


No es sólo la muerte (o la convalecencia, por el momento) del libro en papel, es la muerte de géneros, de hábitos, de clásicos... pero pensemos en positivo y recordemos a Heráclito musicado por mi adorado Jorge Drexler ("nada se destruye, todo se transforma"), y si todavía tienen ustedes un ataque corrosivo de nostalgia, hagan como yo: acérquense a la primera tienda de libros de la esquina y háganse con una de esas futuras reliquias.


Interior de Hipercómic. Foto: BeaBurgos

3 comentarios:

Vicky dijo...

La verdad es que me da mucha pena pensar es esto que dices, que puede que algún día alguien decida tirar a la hoguera todos esos libros, que al menos en mi casa, a todos nos gusta mirar y admirar de vez en cuando, porque son parte de nuestra vida, nuestra cultura, gracias a los libros que yo tengo y que he leído siempre, mis hijos desde pequeños tomaron el hábito de leer todos los días un rato. Pero hay que reconocer que con el nuevo método de lectura, tendremos mucho más que leer y por qué no decirlo (yo que soy ama de casa también) menos que limpiar.

BeaBurgos dijo...

Vicky,
Gracias por tu comentario. Pensando en lo positivo, lo de menos que limpiar es un buen tanto a favor del mundo digital. A mí también me da pena que desaparezca el libro en papel, así que mis libros-reliquia de papel siempre estarán ahí y seguirán dándome trabajo.
Un abrazo!

David Martín Morillo dijo...

Hace poco estuve aquí comprando todos los fascículos que tenía el bueno de José Luis de una colección de los 90 de aviones. Yo voy de vez en cuando pero como siempre busco libros de temas muy específicos es difícil de encontrar algunos, aunque según me ha contado por todocolección.net vende bastantes cosas.