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14 dic. 2011

Lotería de Navidad: Este año me toca lo echado

Nunca se me olvidará mi abuelo cuando decía aquello de "En la lotería de Navidad a mí siempre me toca lo echado". Tardé años en comprender a qué se refería con "lo echado" y de adolescente por fin comprendí que se refería a "el reintegro" y lo decía porque nunca compraba un décimo de lotería.

Aunque no sea muy de jugar reconozco que en años pasados siempre he comprado algún décimo: el del bar de abajo, el de los compañeros de trabajo, el de la asociación del barrio, el de las fiestas del pueblo... es más por la tradición que por el juego. Y tan solo he hecho una vez cola en Doña Malonita, también por tradición más que por juego.

Este año he decidido seguir el ejemplo de mi abuelo. Y no por la crisis, el paro o por racanería (como haría Camps), sino porque unos matemáticos me han convencido. Según los investigadores del Instituto de Ciencias Matemáticas (conglomerado del CSIC, la Universidad Autónoma, la Complutense y la Carlos III), lo mejor es no jugar, porque matemáticamente hablando las opciones de ganar son poquísimas. Por poneros un ejemplo, tienes una opción entre 100.000 de que te toque el premio gordo y un 10% de probabilidad de que te toque el reintegro.

En conclusión, a mí este año "me toca lo echado".